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El 12-1 a Malta le permitió a España jugar la fase final

Francia 1984: Platini y el fallo de Arconada

Escrito por Jesús Bravo

Lunes, 30 Mayo 2016 17:41
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La Eurocopa de fútbol de 1984 tuvo lugar en Francia entre el 12 de junio y el 27 de junio de ese mismo año y fue la VII edición del torneo.

La Eurocopa celebrada en el año 1984, fue una de esas ediciones que quedan grabado en la memoría futbolística. La campeón del Mundial de España de 1982, Italia, no participó en el torneo. Francia, con un equipo repleto de estrellas, entre el que se encontraba Michel Platini, consiguió alzarse con el título de campeón de Europa en suelo francés, en su casa. La inspiración y el papel destacado lo tuvo Platini, que consiguió nueve goles con dos 'hat-tricks', incluyendo un gol en la final contra España. Francia conseguía así, quitarse la espina de la tanda de penaltis que perdió ante Alemania Federal en la semifinal de la Copa Mundial de la FIFA dos años antes. Los ‘bleus’ además de tener en sus filas a Platini, contaba con una gran generación de futbolistas como los eran TiganaGiresse o Luis Fernández, que ya había llegado a semifinales en el Mundial de 1982.

España por su parte, consiguió ser finalista en París aquel 27 de junio de 1984. La Roja consiguió en esta Eurocopa volver a tener un papel protagonista después de muchos años de fracasos y principalmente después de su ridículo en el Mundial del 82 (España no pasó de 2ª ronda). La selección jugó un gran torneo y una gran final en el Parque de los Príncipes, en la que sin aquel error de Luis Arconada, la historia pudo haber sido distinta. 

El histórico partido ante Malta  

La selección española, no sólo tuvo un papel destacado en la fase final del torneo, ya que en la fase de clasificación consiguió un contundente 12-1 ante Malta.

Después del Mundial del 82, “de su Mundial”, España estaba pasando por uno de sus peores momentos futbolísticos de toda su historia. Esta situación empeoró ante la floja fase de clasificación para la Eurocopa de 1984 y más aún teniendo en cuenta que a la fase final únicamente se clasificaba el primero de cada grupo.

A falta de un partido por disputarse (la derrota ante Holanda había dejado a la selección casi fuera), España tenía dos puntos menos y +5 en el goal average por el +16 de Holanda (en el particular, estaban empatadas tras el 1-0 en Sevilla, con gol de Señor, y el 2-1 en Róterdam). Por lo tanto, la empresa era prácticamente imposible.

La selección necesitaba ganar por once goles de diferencia para clasificarse para la Eurocopa de Francia 1984 y contra todo pronóstico, lo hizo. España logró una goleada que ha quedado en las memorias del fútbol europeo. 

La aparición de Francia 

Los galos, adiestrados por Michel Hidalgo y con una media de lujo en la que estaban además de Platini, Alain Giresse, Jean Tigana y Luis Fernández, habían ofrecido buenas vibraciones en el reciente Mundial de España'82 (Los ‘bleus’ perdieron en el Mundial de 1982 la semifinal ante Alemania), aunque para ganar contaron con la diosa fortuna.

La selección francesa consiguió 3 triunfos en la 1ª fase (incluido un 5-0 contra Bélgica), una victoria por 3-2 ante la Portugal de Chalana, Fernando Gomes y Rui Jordao en semifinales, tras la prórroga y la victoria por 2-0 en la final ante España.

Y es que la final del Parque de los Príncipes, muy equilibrada pese a las bajas de hombres como Andoni Goikoetxea y Antonio Maceda en el cuadro de Miguel Muñoz, se decantó por una acción de suerte, ya que un flojo lanzamiento de falta de Platini lo detuvo Arconada, quien había cuajado un espectacular campeonato, pero una vez con el balón bajo su cuerpo lo introdujo en su meta al tratar de atraparlo y levantarse.

España roza el milagro

España se plantó en esa final de manera sorprendente, a base de fe, coraje, lucha y hasta fortuna. El milagro, para muchos conocido como la 'flor' del fallecido Miguel Muñoz, tuvo varios capítulos.

El primero, el más recordado, se produjo en el último partido de la fase previa, al que España llegó con la necesidad de ganar por once tantos a Malta, algo por lo que casi nadie apostaba, y menos después de una floja primera mitad y de haber encajado un gol.

Pero lo que ocurrió en el segundo tiempo aquel 21 de diciembre de 1983 en el estadio Benito Villamarín de Sevilla fue espectacular y España, con el corazón por delante, fue aumentando la cuenta hasta que Juan Señor, a seis minutos del final, firmaba el 12-1 que la metía en la fase final en detrimento de Holanda, que había saboreado la clasificación.

Luego, en Francia, los españoles, aún con el regusto de esa histórica goleada, sufrieron lo indecible y repitieron varios milagros. Tras empatar en partidos pobres ante Rumanía y Portugal a un tanto necesitaba ganar en el último a Alemania para estar en semifinales, y lo consiguió cuando estaba el choque prácticamente acabado con un remate de cabeza de Antonio Maceda en plancha a centro de Juan Señor.

El 1-0 significó el adiós de Alemania y la clasificación de España, que ganaba por primera vez a los germanos en un partido oficial y se mediría en semifinales a Dinamarca, una selección que había mostrado muchas virtudes en el grupo que lideró Francia y en la que ya destacaba a las órdenes de Sepp Piontek un tal Michael Laudrup.

Los daneses se adelantaron pronto por medio de Soren Lerby y España igualó gracias a Maceda en el segundo periodo, en el que Arconada estuvo enorme y mandó el partido a la prórroga y al final el choque a los penaltis, en los que Elkjaer falló el quinto y Manu Sarabia metió a España en la final, la segunda de su historia tras la de 1964 del Bernabéu y el gol de Marcelino.

Pero en esta ocasión se había terminado la fortuna para España y se mantenía la de los galos, que se habían deshecho de Portugal en semifinales (3-2) con una diana en la prórroga, cómo no, de Platini. España tuvo muy cerca el tíltulo, pero fue Francia, la anfitriona, la que finalmente ganó la gran final en París y levantó el título de campeón de la Eurocopa de Francia 1984.

El error de Arconada 

España había llegado a la gran final por méritos propios, siendo una de las revelaciones del torneo, sabiendo adaptarse a las situaciones adversas que se le presentaban. La final la jugaba nada más y nada menos que con la gran favorita, la anfitriona, Francia. En la primera parte, parecía posible que la selección española pudiese adelantarse en el marcador, pero finalmente, se llegó al descanso con el resultado de cero a cero.

En la segunda mitad todo se torció, ya que a los diez minutos de la misma, un disparo de falta de Platini aparentemente sin peligro, se coló bajo el cuerpo de Arconada y terminó entrando. El portero español, cometería un error que quedaría en la memoria negativa del fútbol español. Fue un error inexplicable de un guardameta que había aportado tanto a la selección en los encuentros anteriores. No parecía real; pero lo era. "Hubiera preferido marcar de otra forma, porque además se trataba de un guardameta brillante", reconoció el propio Platini.

Otra vez tocaba remar a contracorriente, el partido se puso muy difícil para España y finalmente, como destacamos anteriormente, Francia marcó el segundo en el minuto 90 y la selección española perdió la final ante la anfitriona.

 

Ficha técnica de la final

Francia, 2: Bats; Battiston (Amorós, m.72), Le Roux, Bossis, Domergue; Giresse, Tigana, Platini, Fernández; Lacombe (Genghini, m.80) y Bellone. Seleccionador: Hidalgo.

España, 0: Arconada; Urkiaga, Salva (Roberto, m.85), Gallego, Julio Alberto (Sarabia, m.75); Víctor Muñoz, Francisco, Señor, Camacho; Santillana y Carrasco. Seleccionador: Miguel Muñoz

Goles: 1-0, m.57: Platini; 2-0, m.90: Bellone.

Árbitro: Vojtech Christov (Checoslovaquia).

Estadio: Parque de los Príncipes, París. 47.368 especadores. 27 de junio de 1984.

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