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El francés impulsó una ampliación que verá desde fuera

La Eurocopa de Platini... sin Platini

Escrito por EFE / Óscar González

Miércoles, 08 Junio 2016 13:07
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La gran ausencia de la Eurocopa que comienza este viernes en París no es la de Karim Benzema, apartado por sus problemas judiciales, ni la de la selección holandesa, tercera clasificada del mundial y eliminada de la fase final con más selecciones de la historia, sino la de Michel Platini.

El exdirigente, que anunció su renuncia como presidente del fútbol europeo tras conocer a primeros de mayo que su apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) no le valió más que para reducir de seis a cuatro años su sanción, no sólo ya no ocupará un lugar central en el palco, sino que tampoco acudirá a los estadios para evitar agravar su situación ante la FIFA, que le ha suspendido de toda actividad relacionada con el fútbol.

El máximo goleador de la competición, el impulsor de la mayor ampliación de una fase final europea, quedará alejado de los focos. Platini no estará en su torneo.

Porque si con alguien puede asociarse la Eurocopa es con este descendiente de inmigrantes italianos, Caballero de la Legión de Honor, que llegó a lo más alto del fútbol mundial con su juego y, como dirigente, quiso exhibir una imagen de regeneración.

Ganador de tres Balones de Oro consecutivos (1983, 84 y 85) y campeón de Europa con el Juventus, máximo goleador de la Liga italiana en tres ocasiones y segundo máximo artillero de la historia de la selección francesa, la carrera de Platini está marcada por su superlativa actuación en la Eurocopa de 1984, la que dio a su país el primer gran título de su historia.

Durante el torneo, celebrado en Francia hace 32 años, Platini anotó nueve goles y condujo a la euforia a un país que aún tenía a las leyendas del 1958, con Fontaine y Kopa y el tercer puesto mundialista, como máximos referentes.

El 10 francés marcó dos tripletes, ante Bélgica y Yugoslavia, más otro tanto a Dinamarca, en la fase previa. Dio el pase a la final a los "bleus", con un gol en el minuto 118 contra Portugal, y abrió el camino del título, con el gol de falta frente a España que condenó al meta Luis Arconada. Fue elegido el mejor jugador y se proclamó máximo goleador del torneo. Sus nueve tantos en cinco partidos no han sido aún superados.

Esta misma semana, el diario L'Equipe le ha puesto al frente de la clasificación de los 100 mejores jugadores de la historia de la competición.

Retirado en 1988, la presencia de Platini en la Eurocopa se prolongó en 1992, en Suecia, adonde acudió como seleccionador de un conjunto francés que había eliminado a España en la fase de clasificación, pero que no logró más que dos empates y una derrota.

Su siguiente aparición en el torneo fue ya como dirigente. Como el máximo dirigente, en concreto, un año después de desalojar a Lennart Johansson de la presidencia de la UEFA.

En 2008, en Viena, Platini entregó a Iker Casillas la copa Henry Delaunay como campeón de Europa en el palco del Erns Happel de Viena, una tradición que recuperó él, recordando su etapa de jugador, la emoción que supone subir entre aplausos las escaleras del estadio.

Platini, que llevó la Eurocopa a Europa del Este (Ucrania y Polonia), la amplió a 24 selecciones e ideó "diseminarla" por 19 países para la edición de 2020, se quedó en fuera de juego justo cuando parecía tocar techo.

La misma investigación sobre corrupción de la FIFA, que volteó hace poco más de un año toda la estructura del fútbol mundial y se llevó por delante a Joseph Blatter, también arrastró al dirigente francés, cuando era el gran favorito a sucederle.

El pago en 2011 de 1'8 millones de euros por una asesoría, pactado en un acuerdo verbal con Blatter, fue considerado "desleal" por el comité independiente de Ética de la FIFA, que inhabilitó al francés por 8 años.

Platini, sin embargo, siempre confió en que sus recursos le permitirían ocupar el palco de Saint Denis este verano. "Espero volver al trabajo tan pronto como sea posible y preparar la Euro. Espero volver para esa gran fiesta del fútbol que tendrá lugar en Francia", dijo al salir de la audiencia ante la comisión de Apelación, en febrero de este año.

Su recurso no le valió más que para ver reducida su sanción en dos años y, pese a contar con el apoyo de la UEFA, que no ha querido ocupar su cargo hasta ver agotadas todas las vías y nombró a Ángel Villar como vicepresidente en funciones de presidente, la apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) no le sirvió más que para aliviar en otros dos años su condena.

Tras el revés, en mayo, del TAS, Platini ha decidido renunciar al cargo de presidente de la UEFA, pero hacerlo de forma oficial en septiembre, en el congreso de Atenas, porque quiere despedirse de las 55 federaciones. "Decirles adiós ese día, feliz y orgulloso de lo que hemos hecho juntos en el fútbol".

Esa renuncia en diferido, sin embargo, no le sirve para estar presente en la Eurocopa de Francia. No acudirá a ningún estadio, pese a haber sido invitado por el presidente de la Federación Francesa, Noel Le Graet que ha afirmado: "La Euro es Platini. Francia obtuvo esta gran competición gracias a él. No tenerle es doblemente cruel".

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