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Buen ambiente en la previa del España-Turquía

Atascos, mayor seguridad y una sinfonía en rojo

Escrito por EFE / Óscar González

Viernes, 17 Junio 2016 21:09
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Aficionados españoles antes del partido.

El enorme embotellamiento que se produjo desde cinco horas antes en la salida de Niza y la mayor seguridad en el control de los accesos al estadio han marcado los prolegómenos del encuentro entre España y Turquía en el Allianz Riviera.

Un enorme embotellamiento de 14 kilómetros, que también afectó a las vías secundarias, propició que acceder el recinto del OGC Niza se convirtiese en una odisea de más de dos horas, para un trayecto que normalmente se cubre en 20 minutos.

Quizá por eso el estadio, construido específicamente para la Eurocopa y en el que se han invertido más de 250 millones de euros, presentaba un aspecto poco usual al comienzo del partido, con demasiados asientos vacíos que trataron de llenar con su entusiasmo los 15.000 hinchas turcos que viajaron a apoyar a su afición y los cerca de 7.000 españoles que animaron al equipo de Vicente del Bosque.

Además, aumentó considerablemente la seguridad. Pese a que no era considerado un partido de alto riesgo, los actos violentos que se han producido en distintas sedes ha aconsejado un refuerzo del dispositivo, aunque se trate de dos aficiones que no mantienen relaciones enconadas.

Eso no evitó al temor a que grupos violentos de los clubes de ambos países pudiesen chocar por las calles de Niza y, de hecho, fruto de la colaboración entre la policía española y la francesa se pudo "retener" a unos hinchas de la Roja, con apariencia ultra, a los que los agentes consideraron peligrosos y que fueron conducidos a comisaría para prestar declaración.

Previamente, desde la víspera, se establecieron controles aleatorios a los vehículos en los peajes cercanos a Niza. En el atasco que se produjo en el Frèjus, a 60 kilómetros, quedó atrapado durante unos instantes el autocar de la selección turca, que viajó hasta Niza por carretera, desde su concentración en Bandol, a unos 200 kilómetros.

En estado de alerta, cualquier objeto fue motivo de alarma, como la que provocó una mochila en la calle Paul Deroulede, cerca de la Avenida Jean Medecine y apenas a un kilómetro de la FAN Zone. Aparentemente abandonada, el macuto provocó que cuatro soldados, portando sus armas, cortasen un tramo de la misma a la espera de que llegase la policía, que rápidamente descartó que pudiese contener explosivos.

Luego, en el estadio todo se olvidó y, aunque Turquía vistió su segunda equipación -blanca y azul clara, con el pantalón negro y las medias negras- las gradas se tiñeron del bermellón de ambas aficiones. Entonaron una sinfonía en rojo, compitieron con acento español y turco.

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