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La admisión de Kosovo podría hacerles perder jugadores

Oportunidad única para Suiza

Escrito por EFE / Carlos Mateos

Miércoles, 01 Junio 2016 12:41
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Suiza afronta con incertidumbre la próxima edición de la Eurocopa. La sensación, siempre incómoda, no llega tanto por el papel que pueda hacer el combinado en la cita sino por el futuro que debe afrontar cuando todo acabe.

La admisión como miembro de Kosovo por parte de la UEFA y de la FIFA supone una amenaza especialmente peligrosa para el combinado helvético y el albanés, ambos encuadrados en el grupo A junto a Francia y Rumanía.

Si bien se espera que la diáspora no sea grande, lo cierto es que de la noche a la mañana el país podría perder algunos de sus referentes. Nombres como Shaqiri, Behrami o Xhaka estarán en condiciones de decidir qué camiseta defender. Esa situación refleja la realidad del equipo, unido bajo el mismo himno pero con un ADN multicultural.

Dadas las circunstancias el torneo puede ser una oportunidad única, quizás la última, para que se vean los frutos del gran trabajo que se ha hecho en la zona con el fútbol de base a lo largo de los años precedentes.

El motivo es que al fin coinciden, en su madurez futbolística, dos generaciones consecutivas muy interesantes. Una, la que conquistó el Mundial sub-17 en 2009. La otra, esa que fue finalista ante España en el Europeo sub-21 del 2011.

En dicha franja se encuentran nombres que van desde el guardameta Sommer hasta el lateral Ricardo Rodríguez pasando por gran parte de aquellos que podrían acabar jugando para Kosovo. Una amalgama muy atractiva que completan quienes aparecieron antes como Lichtsteiner y los que vienen por detrás, entre los que destaca el punta de diecinueve años Breel Embolo. En su caso habrá que esperar hasta última hora para saber si se recupera con garantías de los problemas físicos que arrastra.

En el plano de las ausencias, quizás la del delantero Josip Drmic por lesión sea la más sensible de todas ellas. Además destaca la del centrocampista Gökhan Inler y en menor medida las de Timm Klose o Valentin Stocker. Ninguno de ellos ha pasado el corte y se quedan fuera de la lista del seleccionador Vladimir Petkovic.

Estos tres últimos y otros muchos han pasado antes o después por el Basilea, club cuya aportación ayuda a entender la realidad nacional presente. Su buen trabajo de cantera y su atrevimiento para dar minutos de calidad a los jóvenes garantiza unos primeros pasos de relevancia en los futbolistas antes de dar el salto a las grandes ligas. La recompensa por ello ha sido ganar cierto respeto como entidad en el viejo continente y buenas sumas de dinero en traspasos.

Sin embargo, en lo que a la selección se refiere, hasta el momento todo ha sido más ruido que nueces. Con un papel discreto en la Eurocopa donde fueron anfitriones junto a Austria (2008) y su ausencia en el mismo torneo cuatro años después, solo el último Mundial de Brasil puede dar esperanzas.

En aquella ocasión Suiza pasó no sin apuros la fase de grupos pero fue capaz de poner en aprietos a Argentina, que en su camino a la final tuvo que eliminarles en octavos con un tanto de Di María cuando la prórroga agonizaba.

Por todo ello el panorama es impredecible. Tras firmar una fase de clasificación cómoda a la sombra de Inglaterra llegan como tapados, esperando que al fin sus elementos clave exploten en conjunto. Si algo así sucede, puede ser la gran sorpresa.

Once tipo: Sommer; Lichtsteiner, Schär, Djourou, Rodríguez; Xhaka, Dzemailli, Behrami; Shaqiri, Mehmedi y Seferovic.

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